6.4.18

El cielo está gris
Son las nueve y media
Ella sigue en la cama
Blanca
Gris
Abro la puerta
Miro gris
El té con mucha azúcar desparramado en la mesada
Me siento en el sillón
Hay viento
Llueve

19.2.18

Nuestros corazones están imantados y se atraen, arrastrando a nuestros cuerpos, complacidos.
Nuestros ojos se miran, esquivan, se miran obedeciendo a nuestras mentes, que no permiten al resto sentir.

Acordate de olvidarte
De olvidarte que te acuerdes
Que acá la tierra es un desastre
Y que la vida nunca vuelve

14.2.18

Tengo miedo de hacerme tan fuerte (o tan piedra) que después no me mueva nada.

13.6.17

la silueta del silencio
se parece a tu sombra
y a la mancha burbujeante que dejaste en mi piso

8.6.17

Había olor a fideos con salchichas afuera de la habitación mientras la lapicera intentaba quedarse sin tinta.

No te mires en el baño, mejor quedate lentamente dormido. Nunca te necesité más que ahora.

Al final la lapicera acabó por estallar. Ahora hay tinta en mi almohadón.

30.5.17

avisame
y pongo la pava

29.5.17

Es reconocerse en el reflejo-espejo de otro

moviéndonos como espejos
pensando como reflejos

16.5.17

te fuiste, qué estúpido

te fuiste a México 
intentando escapar de vos,
de mí
sabiendo que no se puede,
que esas cosas no se dejan atrás,
que aunque no quieras
voy con vos
a cualquier lugar.

aunque no vuelvas
nunca
escribiste dos rengloncitos
será porque estuve pensando en vos
pensaba en invitarte a tomar esa excusa que me debés
capaz un heladito de frambuesa
o un tecito en la plaza
¿querés que quedemos un lunes?
sé que es tu día predilecto para amar

3.5.17

Morocho y tetón

Sigo esperando a que te subas al tren
En tu estación
Todo morocho y tetón
De pelo largo
Porque así te veías en el video de youtube
De mi imaginación
Aunque ya te lo hayas cortado
Y seguro te hayas tomado el 29

Tomarte en hebras para el desayuno

14.3.17

La pieza que no encaja y no encaja y no encaja

5.3.17

Encontrémonos algunas tardes a la luz de las nubes y regalémonos pedacitos de amor de plástico hecho en china.

28.2.17

Te como hasta la buseca y el vino tinto si me invitás con una canción.

Quiero tocar tu piel desteñida por el sol que nunca tomás
Para que me adviertas una y mil veces más que mis manías y tus labios combinan como loco.

24.2.17

No estoy buscando por simplemente encontrar

20.2.17

Las cosas de las que nunca te vas a enterar

4.2.17

Hoy me duele la cabeza

Quizá sea la resaca de esta familia o mi hipocondríaca soledad que de sempiterna no me deja en paz.
Tal vez la ciudad amurallada que de tanto sofocarte te deja sin respirar.
Puedo culpar a la hamaca paraguaya colombiana blanca que invita a la melancolía y le promete que hay patacones con suero sin sal.
O a mi teléfono que me llama y ruega e implora y suplica que no lo deje solo, que no lo deje de acariciar, que no le quite los ojos de encima y que no lo deje de pensar.
También puede ser Carlos, que da un poco de miedo y no me prepara mi desayuno. Porque aunque haya comido elefantes anoche, no puedo salir a escapar de mí sin haberme tomado el tecito y haber gastado mi cara de sal para no asustar a nadie en la calle.
Capaz sea el aire acondicionado que a 18 grados no enfría, vengándose y burlándose de la hipocresía y de las pretenciones de grandeza de esta raza horrenda que todo lo acapara y nada lo tolera.
Aunque a lo mejor sea el alcohol.