11.8.13

Idealizamos letras en una pantalla y nos olvidamos de las caras en vida.


Una hoja en blanco. Ni un rasguño de color, ni una marquita de nada. Intacta.
Así estábamos.
Ahora podríamos ser, pero no somos.
No somos gracias a todo esto entre lo que vivimos.
Todas las cosas que se nos fueron escribiendo, los golpes que nos arrugaron y tijeras que nos deformaron. Somos ideas de otros y errores de muchos.